Un gol del polaco
Robert Lewandowski, a falta de tres minutos para la conclusión, permitió al
Borussia de Dortmund arrancar la Liga de Campeones con una importante victoria
(1-0) sobre un Ajax de Amsterdam, que causó más problemas de los previstos al
campeón germano.
Pese al triunfo, al conjunto
alemán, tal y como ya le ocurrió el pasado año, cuando cayó eliminado en la
fase de grupos, le cuesta trasladar a la máxima competición continental la solvencia
con la que se mueve en la Bundesliga.
Y no por falta de atrevimiento,
ya que el Borussia de Dortmund, que alineó de inicio en la medular a los
talentosos Mario Götze y Marco Reus, apostó una vez más el atractivo juego que
le ha permitido alzarse en las dos últimas campañas con el campeonato germano.
Sin embargo, al equipo de
Jürgen Klopp le faltó, al menos en la primera mitad, el dinamismo necesario
para arrebatar el dominio territorial a un Ajax, que pese a las bajas, se
mostró como un solido equipo, que añadió a su mayor posesión de balón algún que
otro peligroso acercamiento.
No obstante, habría que esperar
al inicio del segundo tiempo para que llegaran las ocasiones más claras de gol,
las dos primeras a cargo de un Ajax, que encontró en el renacido Ryan Babel, su
hombre más peligroso.
Pero ni Babel, en primera
instancia, ni minutos más tarde Siem de Jong, fueron capaces de anotar, una
circunstancia que no desaprovechó el Borussia de Dortmund, mucho más intenso en
la presión en este segundo tiempo, para adueñarse definitivamente del
encuentro.
Lewandowski y Reus rozaron el
gol, aunque la mejor ocasión para los locales llegó a los cincuenta y siete
minutos con un penalti cometido sobre Mario Götze, que el central Matts
Hummels, el auténtico líder de este Borussia, desaprovechó con un flojo
lanzamiento.
El dominio de los germanos ya
era total. Una superioridad que encontró su justo premio a los ochenta y siete
minutos con el tanto (1-0) de Lewandowski, que volvió a demostrar su enorme
calidad dentro del área.

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